Extracciones

La extracción dental es un procedimiento que consiste en remover el diente enfermo que no puede ser tratado mediante otros métodos, con el objetivo de evitar posibles infecciones graves.

La extracción dental implica retirar el diente afectado. Si su pulpa ha muerto o si el diente ha sido severamente infectado, la extracción dental puede ser la única opción.

Existen numerosas razones por las cuales se recomiendan extracciones dentales. A continuación, puede encontrar algunas de ellas enumeradas:

  • Dientes rotos, partidos o fracturados que no pueden ser reconstruidos.
  • Cuando los dientes están mal posicionados u orientados y no se pueden corregir con otras técnicas como la ortodoncia.
  • En caso de periodontitis avanzada y quistes.

Existen dos tipos principales de extracciones dentales:

  1. Extracción simple: Este tipo de extracción dental es la más común y no suele presentar complicaciones graves. Con el uso del instrumental adecuado y la aplicación de anestesia local, la pieza dental se remueve en pocos minutos.

  2. Extracción quirúrgica: Las extracciones quirúrgicas se llevan a cabo cuando la complejidad del caso aumenta. En estos casos, es el cirujano oral quien realiza la intervención. Por lo general, se recurre a este tipo de extracción cuando el diente que debe ser extraído aún no ha erupcionado o se ha fracturado debajo de las encías.